Mordheim. Día 235 del año 2001 del calendario imperial.
Esta noche hemos estado a punto de entrar por fin en la mansión Stockenheinm, pero hemos sufrido un nuevo contratiempo. Esta noche Ghünter no ha caído en ningún pozo, por contra, nos hemos cruzado por el camino con una pequeña hueste de no muertos. Malditas criaturas, las detesto, cuando te libras de ellas no dejan más que deshechos, deben ser más pobres que nosotros!
Estábamos ya casi en las puertas de la mansión cuando Rufus y Goliath han captado un rastro, rápidamente he mandado a Ghünter y a Zacarias por la derecha y le he dejado claro a Jarmusch que no iba a consentir que delatase de nuevo nuestra posición solo porque le guste cantar los salmos de Sigmar antes de entrar en combate.
En ese momento una sombra se ha movido frente a nuestra posición y no he podido hacer nada para retener a los mastines que han salido disparados en busca de su presa. Lamentablemente no me ha dado tiempo a desatarme las correas y me han arrastrado varios metros. Afortunadamente los muchachos han interpretado que estaba ansioso por atacar, y han marchado detrás de mi. Nota mental: he de hacer algo con esos perros, a veces pienso que me odian.
Solo hemos tenido que avanzar un poco para ver que era un vampiro junto a dos enormes bestias lupinas los que nos acechaban. Haciendo un considerable esfuerzo he logrado detener a los mastines y he mandado a Zacarias a primera fila, lo cual ha hecho sin protestar, incluso me ha parecido que sonreía mientras pasaba a mi lado apretándose el cilicio. Me cae bien ese muchacho, salvo porque está loco, claro.
En ese momento ha aparecido Ghünter y me ha informado de que una pequeña hueste de no muertos avanzaba hacia nosotros a unos doscientos metros al norte, según mis cálculos eso nos dejaba unos 10 minutos de margen hasta que nos alcanzasen, así que he ordenado a los chicos avanzar para interceptar al vampiro solitario.
En ese momento he oído un grito y he visto a Jarmusch salir despedido varios metros por el aire. Su pierna a adoptado una posición muy rara. Nota mental: esas bestias son rapidísimas, la próxima vez manda a los zelotes primero. Rápidamente nos hemos reorganizado y hemos subido el pequeño terraplén que separaba nuestra posición justo al tiempo de ver como Ghünter partía en dos al vampiro, tras este heroico acto el júbilo se ha desatado entre los muchachos que han dado muerte a las bestias que le acompañaban. Aún a lo lejos hemos oído como alguien lamentaba la muerte de su amo y le he lanzado los perros que rápidamente han dado cuenta de tal despreciable ser. Después de eso el resto de no muertos o han huido o han comenzado a deshacerse hasta convertirse en pequeños charcos de inmundicia en el suelo.
Poco hemos podido saquear esta noche ya que se nos ha hecho tarde para entrar a la mansión, pero mañana lo intentaremos de nuevo.
Pd. Jarmusch está muy mal, el herrero del pueblo le ha curado la pierna, pero parece que no podrá correr durante una temporada.