Friedrich abrió un ojo y una oleada de dolor le recorrió el cuerpo. Abrió el otro y la sensación no mejoró. Poco a poco se incorporó como pudo y se encontró bañado de sangre, entrañas, vísceras y otros fluidos, y por lo visto ninguno suyo. Aún así tardó unos cuantos segundos en estar completamente seguro, pero después de palparse todas las extremidades comprobó que todas seguían en su sitio.
No tenía muy claro que había pasado, sus recuerdos se limitaban a antes del golpe en la cabeza. Buscó entre los restos y reconoció lo que podría ser un uniforme de Midenheim y entonces comenzó a atar cabos. Recordaba haber estado inmóvil durante horas después de haber activado la trampa para osos, esperando que algún compañero se acercase para pedirle ayuda pero sin atreverse a gritar para no alertar a la carroña que vaga por la ciudad, que bien podría ser mucho peor que la propia trampa.
Poco antes del golpe había escuchado ruidos cerca de él, unos pisos por encima, pero supuso que solo sería un perro. Poco después escuchó horrorizado como alguien contaba hasta cinco, no! hasta tres, y no le dio tiempo más que a ver como un ser bastante feo y sucio, y por lo visto con un solo ojo se abalanzaba sobre él justo antes de que saltase la trampa.
Y sin embargo seguía vivo. Nunca había estado muerto, pero no creía que a los muertos les doliese tanto la espalda. Observó los restos y entre todos los desechos pudo apreciar el descomunal cepo que durante horas había estado camuflado bajo sus pies. Hizo un par de mediciones y el cepo, evidentemente destinado a la caza de osos, medía más de dos metros de radio, por lo que al cerrarse había pasado a pocos centímetros de su cabeza, llevándose su atacante la peor parte, pero bueno… una mala noche la tiene cualquiera.



Sí señor. Me gusta el blog. Ya tengo algo para hacer esta noche: devorar tus entradas.
Te enlazo con BattleCry para no perderte la pista, y te animo a que nos visites y enlaces para leer sobre wargames, modelismo, pintura…
Gracias por compartir tu trabajo y experiencias.
http://ragmouthsblog.wordpress.com/
Llegas un poco tarde, este blog está muerto desde hace un tiempo, pero gracias de todas formas.
Por cierto, este relato es la segunda parte de este otro: Una noche de suerte